La formación ciudadana en la asignatura de TLRIID I (Cintizenship education in the course of TLRIID I)

Adriana Hernández Jiménez

Plantel Azcapotzalco. Licenciada en Ciencias de la Comunicación y Licenciada en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México. Profesora de Asignatura Definitiva con 21 años de antigüedad académica. Imparte las asignaturas de Taller de Lectura, Redacción e Iniciación a la Investigación Documental I–IV y Taller de Comunicación I-II.
adriana.hernandezj@cch.unam.mx

Resumen: En el contexto de la implementación de los Programas de estudio actualizados, el texto reconoce los ejes transversales como elementos orientadores en la actividad educativa. Se destaca especialmente la importancia de la educación para la ciudadanía en la formación integral del estudiantado. Este artículo tiene como propósito identificar algunas nociones relevantes en la formación ciudadana para considerarlas en la asignatura de TLRIID I, con la finalidad de proponer otros referentes que contribuyan a enriquecer el análisis de textos literarios y no literarios redactados en primera persona.
Palabras clave: eje transversal, formación ciudadana, relato personal, memoria.

Abstract: In light of the implementation of the updated study programs, this text acknowledges cross-cutting themes (or transversal axis) as guiding principles in education, particularly that of Citizenship Education which is significantly important for the comprehensive instruction of students. The purpose of this article is to identify key concepts related to Citizenship Education that may be integrated into the course TLRIID I, with the objective of proposing additional authors that contribute to enriching the analysisofboth literaryand non-literarytextswritten in the firstperson.
Keywords: transversal axis, cross-cutting themes, Citizenship Education, life story, memoir, autobiography.

Introducción

Los ejes transversales orientan el quehacer educativo, promueven la formación integral, robustecen el desarrollo del pensamiento crítico y fomentan la transversalidad entre las diferentes áreas del conocimiento. En términos generales, inciden en algunos propósitos y aprendizajes referidos actualmente en los Programas de estudio.

De manera particular, dentro de un ambiente de aprendizaje, la educación para la ciudadanía enmarca ciertos conocimientos, habilidades y actitudes entre los integrantes de una comunidad escolar que interactúa activamente considerando el contexto sociocultural en la cual se desarrolla. Por consiguiente, el ámbito escolar se configura como un entorno propicio para impulsar iniciativas colectivas que faciliten la integración del conocimiento adquirido.

Al respecto, resulta estratégico y significativo integrar en el aula el eje transversal de formación ciudadana porque vincula los principios básicos del Modelo Educativo del Colegio; es decir, articula el aprender a aprender, el aprender a hacer y el aprender a ser al situar al estudiante como un sujeto crítico frente a su realidad y un actor social que incide en posibles cambios considerando algunos conocimientos, habilidades y valores.

La formación ciudadana en la materia de TLRIID

La materia de Taller de Lectura, Redacción e Iniciación a la Investigación Documental I – IV (TLRIID) especifica que los ejes transversales se sitúan en el marco de la cultura básica. De manera particular, la formación ciudadana se concibe como el proceso orientado al desarrollo de aptitudes, conocimientos y competencias que facilitan el respeto hacia los demás. Asimismo, promueve en el alumnado la construcción de una identidad tanto individual como colectiva y fomenta la conciencia sobre sus derechos y obligaciones.

La visión presentada en el Programa de estudios respecto al eje transversal de formación ciudadana se aborda desde una perspectiva integral, engloba tanto la dimensión personal como la social en la que se desarrolla el estudiantado; en otras palabras, busca una educación en valores, de participación y de compromiso social.

En el mismo sentido, Mejía (2024) explica que educar para la ciudadanía significa construir postulados que permitan en la dimensión individual y colectiva generar cambios a partir de acciones conscientes. Para lograrlo, se requiere abordar los fenómenos desde una perspectiva interdisciplinaria, dialógica y crítica; además, implica que el estudiantado desempeñe un papel activo como agente social en el conocimiento y análisis de su realidad.

Por lo tanto, frente al reto de comprender y analizar la complejidad de los fenómenos sociales, culturales, políticos e históricos, la ciudadanía activa en ambientes escolares se entiende como un proceso formativo y dinámico porque permite al estudiante adquirir conocimientos, investigar, reflexionar, proponer soluciones o tomar decisiones fundamentadas con criterios éticos. En resumen, redefine el papel de la juventud dentro de una diversidad individual y social.

Cuando la literatura del yo se vuelve un nosotros

La primera unidad del Programa de la asignatura de TLRIID I, aborda la literatura del yo, por tanto, hace referencia a los textos narrados en primera persona, como las autobiografías, diarios, memorias, testimonios, ensayos o confesiones.

Uribe (2009) señala que el relato autobiográfico constituye una narración interpretativa, ya que el autor se reconstruye a sí mismo considerando las coordenadas espacio – temporales y su relación con los demás. Enfatiza la relevancia de analizar cómo el enunciador se representa a sí mismo, los modos en que narra, así como los recursos verbales y discursivos empleados para configurar su identidad. También destaca la importancia de reflexionar sobre el significado de la experiencia vivida y las razones para escribir y compartirla.

Foto: Pulso CCH Naucalpan

Cabe destacar que la pregunta nodal para el presente escrito sería cómo abordar el eje transversal de formación ciudadana en la literatura del yo. A primera vista parece una proposición aventurada pero no imposible. El autor antes citado propone apreciar algunos elementos viables para revisarlos en el aula y, para entender la trascendencia de los textos escritos en primera persona, sugiere buscar una respuesta sobre cuál es la importancia de leer una experiencia personal y entender las razones del enunciador para escribir; es decir, por qué surge la necesidad de elaborar y compartir un testimonio individual o relatar una historia colectiva que represente la voz de una comunidad.

En dicha perspectiva, se plantean las siguientes vertientes: La voz propia como vehículo de una vivencia colectiva, la experiencia personal como testimonio de un suceso colectivo o quizá la memoria de los ausentes.

Memoria y diálogo. El proceso de recreación personal y colectiva

La primera unidad del Programa de TLRIID I propone trabajar en el aula con textos literarios y no literarios. A modo de ejemplo, la literatura del nosotros se observa con los materiales que a continuación se refieren.

Alexiévich (2015) publicó Voces de Chérnobil. Crónica del futuro. En el prólogo, titulado Entrevista de la autora consigo misma, argumenta la relevancia de socializar las narraciones cotidianas, recuperar los recuerdos y describir los sentimientos de los residentes afectados por el desastre nuclear de 1986. Cada testimonio es un reflejo de una vivencia colectiva y es la memoria de los habitantes que fallecieron tiempo después de ser entrevistados. La segunda parte del título de la obra, crónica del futuro, revela el sentido del texto, la autora propone que los testimonios fueron recuperados para socializarlos con futuras generaciones.

Foto: Archivo fotográfico de Dirección General del CCH

En dicho contexto, coloca a la obra en una dimensión social e histórica y es en este punto donde el libro se conecta con el eje transversal de la formación ciudadana. Como lo expresa el Consejo Académico del Bachillerato (2000) y, en particular la Subcomisión de Formación Ciudadana, uno de los aspectos a considerar es la toma de conciencia de los conflictos suscitados a nivel local, nacional o mundial. Si bien se publicó una gran cantidad de literatura que documentó el desastre de Chernóbil, la obra de Alexiévich propone otro camino discursivo para conocer y reflexionar el fenómeno desde una actitud crítica.

Otro texto que permite articular el eje transversal de formación ciudadana con la literatura del yo, es el de Monsiváis (2005), recuperado en la obra Terremoto. Ausentes y presentes 20 años después. El autor propone un relato breve, escrito en primera persona, para narrar su inmediata reacción al sentir el terremoto del 19 de septiembre de 1985, en el cual detalla sus emociones y sus primeras impresiones al salir a la calle.

Posteriormente, recupera la visión y la reacción de los ciudadanos para organizarse y ayudar, desde sus posibilidades, a la gente que lo necesitó en aquel entonces.

El texto de Monsiváis, titulado Empoderamiento de la sociedad, resulta un ejemplo narrativo que logra articular la experiencia personal y colectiva de un suceso que marcó a la sociedad mexicana. Desde la dimensión de la formación ciudadana y la visión del CAB (2000), se observa el principio de la solidaridad de la comunidad, porque permite apreciar la iniciativa espontánea de la población para apoyar en lo que consideró necesario.

Foto: Pulso CCH Naucalpan

Además, revela la importancia de la participación ciudadana responsable. En dicho sentido, como lo distingue Chávez (2023), se busca que las juventudes comprendan un acontecimiento y desarrollen la capacidad de ser empáticos y solidarios en su comunidad.

Como ejemplo de texto literario, Leñero (2008) escribió la novela La gota de agua, la cual inicia con una frase lamentablemente cotidiana: “No hay agua”. Con un lenguaje sencillo y escrito en primera persona, la obra es una referencia autobiográfica que expone los periplos de un ciudadano para solucionar el problema del abastecimiento del líquido. Con ironía, la obra narra cómo los transeúntes caminan indiferentes al ver una fuga de agua y a través del personaje principal, se hace la proposición del bienestar social.

Desde la perspectiva del CAB (2000), la obra valora el papel estratégico de las instituciones y el sentido de los reglamentos para regular y fomentar la convivencia social y la resolución de los conflictos de una comunidad determinada. Considerando la visión de Chávez (2023), resulta necesario que las juventudes comiencen a dimensionar el sentido de la participación ciudadana y la importancia de la organización para la resolución de algunas problemáticas con el fin de mejorar su entorno desde el respeto, el pluralismo y la igualdad.

Conclusiones

En el marco de las reformas curriculares, tal como lo señalan Benedicto (2016) y Chávez (2023), la formación ciudadana encuentra sus antecedentes en los enfoques de civismo y ética. En la actualidad, como eje transversal, da lugar para incorporar otros contenidos y dimensiones analíticas; en dicho contexto, corresponde a las instituciones educativas y especialmente, al Colegio de Ciencias y Humanidades, entenderlo e integrarlo, a partir de los principios del Modelo Educativo.

La formación ciudadana, como eje transversal, comprende conocimientos, habilidades y actitudes articulados desde doble dimensión: individual y colectiva; además, se sitúa en contextos históricos, sociales y culturales.

Finalmente, la formación ciudadana ofrece la oportunidad para incidir en la educación crítica encaminada a una transformación personal y social. Educar para la ciudadanía implica resignificar contenidos curriculares, por tanto, el reto será agregar el eje transversal como un insumo que complemente o apoye a la implementación de estrategias didácticas apegadas a los propósitos y aprendizajes señalados en el Programa de estudio.

Fuentes de consulta

  1. Alexiévich, S. (2015). Voces de Chernóbil. Crónica del futuro. Debate.
  2. Benedicto, J. (2016). La ciudadanía juvenil: un enfoque basado en las experiencias vitales de los jóvenes. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales. Niñez y Juventud, 14(2), pp. 925-938.
  3. 3CAB. (2000). Formación Ciudadana. Núcleo de Conocimientos y Formación Básicos que debe proporcionar el Bachillerato de la UNAM. CCH – UNAM.
  4. Chávez, M. (2023, mayo – agosto). Currículo y formación ciudadana en educación media superior. Revista Latinoamericana en Estudios Educativos. LIII(2), pp. 213 – 245.
  5. Leñero, V. (2008). La gota de agua. FCE.
  6. Mejía, D. (2024). Educación para la ciudadanía y para la paz. Perfiles Educativos, XLVI(184), pp. 162 – 175.
  7. Monsiváis, C. (2005). El empoderamiento de la Sociedad. Terremoto. Ausentes/Presentes. 20 años después. Planeta. pp. 139-142.
  8. Uribe, P. (2009). ¿Qué te puedo decir?: Análisis narrativo de relatos autobiográficos. Curcó, C. y Ezcurdia, M. (comps.), Discurso, identidad y cultura. UNAM.