Ingrid Scarlett Mellado Martínez
Licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública por la FCPyS. Profesora en CCH Vallejo de la asignatura de Ciencias Políticas y Sociales I y II, con una antigüedad de 3 años.
ingrid.mellado@cch.unam.mx
Resumen: El Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) de la UNAM, está sustentado en los principios de “aprender a aprender, aprender a hacer y aprender a ser” así también el enfoque de transversalidad que abarca la ciudadanía, el conocimiento y aplicación de Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), la perspectiva de género y la sustentabilidad.
Este ensayo analiza el impacto de los ejes transversales de formación para la ciudadanía y el uso de las TIC en la Educación Media Superior, específicamente en la asignatura de Ciencias Políticas y Sociales I y II. Se destaca que la misión del CCH es formar estudiantes autónomos, capaces de transformar su entorno mediante el desarrollo de competencias vinculadas a estos ejes transversales, las cuales se fortalecen significativamente en dicha asignatura.
Palabras clave: Ejes transversales, ciudadanía, Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), Ciencias Políticas y Sociales I y II,
Abstract: The Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) of the National Autonomous University of Mexico (UNAM) is founded on the principles of “learning to learn, learning to do, and learning to be,” as well as on a cross-curricular approach that encompasses citizenship, the knowledge and application of Information and Communication Technologies (ICT), gender perspective, and sustainability.
This essay analyzes the impact of the cross-curricular themes of citizenship education and the use of ICT in upper secondary education, specifically in the subject Political and Social Sciences I and II. It highlights the mission of CCH to educate autonomous students capable of transforming their environment through the development of competencies associated with these cross-cutting themes, which are significantly strengthened in this subject.
Keywords: Cross-curricular themes, citizenship, Information and Communication Technologies (ICT), Political and Social Sciences I and II.
En el CCH se promueve un modelo educativo que contempla una formación integral del estudiante, colocándolo como el actor principal de su propio proceso de aprendizaje, pues se combina lo disciplinar, lo procedimental y lo actitudinal. (UNAM, 2024, p.7)
En la búsqueda de hacer operativa esta visión, el programa establece cuatro ejes transversales:
- Formación para la ciudadanía: Orienta al alumnado al ejercicio responsable de sus derechos y obligaciones, así como al desarrollo de valores democráticos.
- TIC: Impulsa el uso crítico y creativo de las tecnologías digitales en los procesos de enseñanza-aprendizaje.
- Perspectiva de género: Garantiza la inclusión y el análisis de las desigualdades de género.
- Sustentabilidad: Promueve la conciencia ecológica y el cuidado del entorno.
Dichos ejes no son elementos aislados, sino que se complementan en cada una de las unidades temáticas mediante los productos académicos y actividades que se realizan en el aula o fuera de ella para articular la teoría con la práctica.
En la asignatura de Ciencias Políticas y Sociales (CPyS) I y II, se busca que el alumnado se asuma como agente de transformación social, desarrollando una actitud crítica y propositiva frente a los procesos políticos y sociales. Este enfoque responde al propósito formativo del eje transversal de “Formación para la ciudadanía”, cuyo impacto se refleja en la promoción del análisis reflexivo, el ejercicio responsable de los derechos y obligaciones, y la construcción de una conciencia democrática. (UNAM, 2024, p. 13; p. 25).
Por ello, el eje de formación para la ciudadanía refuerza este propósito, ya que la asignatura de CPyS I y II se orienta a la formación integral de ciudadanos críticos, participativos y conscientes de sus derechos y responsabilidades. A través del análisis de problemáticas sociales y políticas concretas, así como mediante debates y actividades colaborativas, se busca desarrollar el pensamiento crítico y el juicio ciudadano.

El estudio de las instituciones sociales y políticas, junto con la vivencia de procesos democráticos mediante estrategias colaborativas, tiene como finalidad fomentar la reflexión ética, el diálogo y la internalización de valores cívicos. En este sentido, el uso de plataformas virtuales contribuye a fortalecer la comunidad académica y el compromiso social, capacitando a los estudiantes para actuar como agentes activos y responsables dentro de la sociedad.
En consecuencia, el eje de ciudadanía transforma los contenidos teóricos en prácticas sociales de manera concreta para fortalecer la identidad cívica y la disposición a participar en la esfera pública. Fomentar los fundamentos teóricos para la formación de ciudadanía significa visibilizar que la democracia no es solo un medio para transmitir contenidos sino un proceso de socialización política activa.
“Democracia y ciudadanía son productos culturales, por lo que requieren un trabajo sistemático para su consolidación. La democracia se fortalece gracias a la solidez de sus instituciones y procedimientos, al incremento de la eficacia del servicio público, la vigencia del Estado de derecho, al mejoramiento de las condiciones de vida de la población y al respeto pleno a los derechos humanos…” (Conde, 2016, p.19).
En este contexto, y con el propósito de contribuir desde las aulas a una transformación en la ciudadanía, resulta necesaria la incorporación de foros de discusión sobre casos reales de política local, nacional e internacional, así como el análisis de noticias y el estudio de documentos oficiales. Asimismo, se debe fomentar la formación de una ciudadanía crítica, capaz de reflexionar, participar y actuar de manera informada y responsable.
“De modo general, el pensamiento crítico es un modo de pensar que se adquiere o desarrolla en situaciones educativas que lo favorezcan, entre otras, aquellas animadas por la investigación educativa. En efecto, para este macroproyecto se concibe que el pensamiento crítico de los docentes puede posibilitarse y construirse mediante la investigación”. (Oviedo et al., 2020, p. 15).
La investigación en las unidades de la asignatura de CPyS I y II debe formar parte de la práctica cotidiana, integrando en las actividades docentes diagnósticos sobre problemáticas locales, como las que afectan a las alcaldías o municipios. Por ejemplo, realizar un diagnóstico sobre el acceso al agua potable o sobre la movilidad urbana no solo permite aplicar categorías sociológicas propias de la asignatura, sino también fomentar el ejercicio efectivo de la ciudadanía a nivel local.

Según De Zan, en las sociedades premodernas no existía una clara distinción entre la ética, la moral, el derecho, la sociedad civil y el Estado, ya que estos ámbitos se encontraban integrados de forma indistinta. Sin embargo, en el contexto de las sociedades modernas y posmodernas caracterizadas por su complejidad, multiculturalismo, pluralismo y orientación democráticas, se vuelve necesario abordar de manera precisa estas diferencias, establecer sus respectivos márgenes de autonomía y explorar la riqueza que surge de sus interacciones. (De Zan, 2004, p. 36)
En cuanto estrategias pedagógicas para el eje de ciudadanía en CPyS I y II, se identifican cuatro estrategias pedagógicas clave respaldadas por la literatura académica: simulaciones legislativas, proyectos de aprendizaje-servicio, debates estructurados con evidencia y espacios virtuales de deliberación.
“La simulación es una estrategia metodológica que permite al estudiante enfrentarse a situaciones similares a las reales, facilitando el desarrollo de competencias profesionales y ciudadanas en un entorno controlado y reflexivo” (Serra Castro, 2019, p. 5).
Vincular a los estudiantes con organizaciones sociales para identificar problemas reales, diseñar soluciones y presentar informes públicos integra investigación y acción ciudadana. Esta metodología, conocida como Aprendizaje-Servicio, promueve el compromiso social y el desarrollo de competencias cívicas. De acuerdo con la Red Española de Aprendizaje-Servicio, este enfoque combina el aprendizaje de contenidos curriculares con la realización de un servicio a la comunidad, fomentando una ciudadanía activa y permitiendo al alumnado experimentar procesos de transformación social desde una perspectiva comunitaria. (Red Española de Aprendizaje-Servicio [RedApS], s.f., p. 1).
La incorporación de fuentes diversas —provenientes de medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales o ámbitos académicos— en debates estructurados permite al alumnado desarrollar argumentaciones fundamentadas en datos, así como reconocer múltiples perspectivas sobre temas como la equidad de género o la justicia ambiental. Estas prácticas fortalecen el pensamiento crítico, la deliberación democrática y la capacidad de contrastar puntos de vista informados en entornos colaborativos.
Solano, destaca que el debate escolar es una herramienta valiosa en la formación para la ciudadanía, ya que promueve la argumentación, el respeto por las opiniones ajenas y la toma de decisiones informadas (Solano, 2023, pp. 23–25).
Los foros o tableros de mensajes representan una herramienta de comunicación que permite a los participantes interactuar e intercambiar conocimientos, lo cual resulta especialmente significativo en entornos virtuales, donde la interacción entre pares debe ser activamente promovida. En el contexto de la educación en línea, estos espacios asincrónicos facilitan la inclusión, el aprendizaje colaborativo y el desarrollo de competencias sociales mediante la revisión y el acompañamiento entre estudiantes.
Dichos espacios virtuales impactan directamente en el eje de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en Ciencias Políticas y Sociales I y II, ya que en esta asignatura se reconoce que las TIC constituyen herramientas clave para fomentar el aprendizaje autónomo, la investigación social y la formación de ciudadanía crítica (UNAM, 2024, p. 6).
En la asignatura CPyS I y II, el profesorado asume la responsabilidad de desarrollar competencias digitales con el uso de esta tecnología para mejorar los procesos conjuntos de enseñanza-aprendizaje. La utilización del portal Moodle CCH o de Microsoft Teams ayudan a la consulta de materiales, la entrega de evidencias y la realización de foros de discusión, potenciando la alfabetización digital y la autoorganización del estudio.
En lo que respecta a la sistematización de información, resulta óptimo el procesamiento de datos cuantitativos y cualitativos mediante herramientas digitales (hojas de cálculo, infografías, mapas conceptuales), lo cual contribuye al desarrollo de habilidades de análisis de datos y comunicación visual.

El asegurar que el estudiantado accede a la información y logre transformarla y difundirla de una manera más consciente, creativa y crítica fundamentada en los parámetros que implica el conocimiento al servicio de la sociedad. Esto representa la capacidad de hacer sinergia entre el concepto de ciudadanía y TIC para una formación integral.
Por ende, el aplicar los ejes de ciudadanía y TIC en la asignatura de CPyS I y II representa un aprendizaje significativo que va más allá de solo transmitir conocimientos. Si nuestros estudiantes diseñan propuestas de solución a problemáticas locales apoyados de datos obtenidos con el uso de TIC, si también debaten en foros virtuales y están elaborando reportes digitales de investigación estamos propiciando un espacio de práctica del ejercicio ciudadano digital.
En conclusión, la integración de la formación ciudadana y las TIC en CPyS I y II impulsa la construcción de una ciudadanía crítica y digital mediante metodologías activas que involucran al estudiante en el análisis y la solución de problemas sociales. Si bien la implementación enfrenta desafíos como la desigualdad tecnológica y la diversidad de contextos, la flexibilidad del CCH permite adaptar las estrategias pedagógicas.
El uso crítico de las TIC ofrece oportunidades para la producción de contenido cívico y vincula el aprendizaje con la práctica social, fortaleciendo el compromiso ciudadano. La sinergia entre ciudadanía y competencia digital fomenta la corresponsabilidad, la inclusión y la innovación social.
La integración de la formación ciudadana y las TIC en CPyS I y II impulsa la construcción de una ciudadanía crítica y digital mediante metodologías activas que involucran al estudiante en el análisis y la solución de problemas sociales.
En este sentido, los ejes transversales articulan la formación ciudadana con las habilidades digitales necesarias para la participación cívica en el siglo XXI, habilitando a los estudiantes del CCH como actores sociales capaces de transformar su entorno y construir una sociedad más justa e incluyente.
Fuentes de consulta
- Conde, S. L. (2006). Formación ciudadana en México. Cuadernos de Divulgación de la Cultura Democrática. Instituto Federal Electoral. https://portales.ine.mx/documentos/CD-formacion-ciudadana.pdf
- De Zan, J. (2004). La ética, los derechos y la justicia. Fundación Konrad Adenauer.
- Oviedo, P. E., & Páez Martínez, R. M. (Eds.). (2020). Pensamiento crítico en la educación: Propuestas investigativas y didáctica. Universidad La Salle.
- Red Española de Aprendizaje-Servicio (RedApS). (s.f.). ¿Qué es el ApS? https://www.aprendizajeservicio.net/que-es-el-aps/
- Serra Castro, A. (2019). La simulación: Método de enseñanza y aprendizaje en la formación universitaria de pregrado. Revista Ciencias Pedagógicas, 3(1), 1–10.
- Solano, G. (2023). El debate escolar en la formación para la ciudadanía: Un análisis desde la teoría y la práctica. Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano. https://expeditiorepositorio.utadeo.edu.co/handle/20.500.12010/31695
- Universidad Nacional Autónoma de México, Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades. (2024). Programas de estudio 2024: Ciencias Políticas y Sociales I y II (1.ª ed.). UNAM.





