Berenice Martínez Cuatepotzo
Profesora de Química del CCH Sur. Química Farmacéutica Bióloga. Maestría en Docencia para la Educación Media Superior y en Ciencias Bioquímicas. Ha laborado desde hace 11 años en el CCH Sur y ha realizado diversos cursos para formación de profesores en tecnologías, participó en los ajustes de Programas de Estudio de Química I y II.
berenice.martinez@cch.unam.mx
Resumen: En Programa de Estudios de Química I y II ajustado 2024, contiene espacios flexibles para que el docente pueda integrar ejes importantes para la formación integral del estudiante, es por ello que el presente documento hacer análisis sobre esos espacios en donde tiene cabida la transversalidad, la formación para la ciudadanía, conocimiento y aplicación de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación, la incorporación de la perspectiva de género, así como la sustentabilidad dando ejemplos para llevarlos a la práctica en el aula.
Palabras clave: Programa de Estudios Química I y II, formación para la ciudadanía, perspectiva de género, trasversalidad, Tecnologías de la Información y Comunicación, sustentabilidad.
Abstract: The 2024 adjusted Chemistry I and II Program of Study contains flexible spaces so that teachers can integrate important axes for the comprehensive training of the student, that is why this document analyzes those spaces where transversality, the training for citizenship, knowledge and application of information and communication technologies, the incorporation of the gender perspective, as well as sustainability, have a place, giving examples to put them into practice in the classroom.
Keywords: Chemistry I and II Curriculum, citizenship training, gender perspective, cross-curricular activities, information and communication technologies, sustainability.
Introducción
En el 2024 se trabajó de forma colegiada para la revisión y ajuste a los Programas de Estudio de 2016, tomando en cuenta observaciones tanto de profesores como de seminarios. En dicho momento se consideró la inserción de ejes relevantes para el desarrollo integral de los estudiantes como la transversalidad, la formación para la ciudadanía, conocimiento y aplicación de las tecnologías de la información y de la comunicación, la perspectiva de género, así como la sustentabilidad (Colegio de Ciencias y Humanidades, 2023).
En el caso específico de Química I y II el análisis y las discusiones dieron paso a aprendizajes, temáticas y secuencias (o actividades) sugeridas que con espacios de oportunidades para que la libertad de catedra que ofrece la Universidad, así como los recursos elaborados tanto por ella, como por docentes puedan ser usados para integrar los ejes en programas operativos que cada docente diseñe de acuerdo con sus necesidades. En este texto se abordan algunas de las oportunidades que ofrece el programa, así como propuestas de implementación en el aula que puede ser útiles como puntos de partida para que la creatividad se desate.
Formación para la ciudadanía
De acuerdo con el Consejo Académico de Bachillerato de la UNAM (2000) la formación ciudadana es la adquisición de conocimientos, el desarrollo de habilidades y la incorporación de valores que permitan al estudiante participar, incidir y mejorar la vida en su comunidad, a través de un análisis y reflexión; ello exige trabajar de acuerdo con las normas de convivencia que nos otorga la misma Universidad, así como por la Constitución.
Dentro del programa todos aquellos aprendizajes en donde tenía un trabajo equipo (sobre todo experimentales) fueron considerados como aprendizajes que implican valores, ya que la honestidad, tolerancia, empatía, cooperación, solidaridad el respeto a las diferencias son necesarias para trabajar adecuadamente. Una buena opción para trabajar la formación para la ciudadanía es por medio de debates socio-científicos, como es el caso de aprendizaje 4 de la unidad II de Química I, en donde se busca que el estudiante argumente sobre la combustión y su importancia social, pero también los efectos ambientales. En clase se discutió sobre caso ficticio de una termoeléctrica, para ello se asignaron roles que incluían empresarios, población afectada, población beneficiada, investigadores o expertos en el tema, así como ambientalistas; previo a clase el estudiante se apropiaba del papel para argumentos que usaría en la discusión, mientras que durante la sesión el papel del docente es de vital importancia para fomentar la tolerancia y la escucha activa a través preguntas que estimulen la participación y regular los tiempos de la misma. Ello hace que los estudiantes consideren la complejidad del problema, y la importancia de la química para poder argumentar, transportándolo a otros casos cercanos a ellos como la quema de basura o la combustión de autos (Ruíz y Carles, 2013).
Existen aprendizajes en donde de forma explícita se habla del trabajo colaborativo, como el aprendizaje A5 de Química I, en donde se indica “Clasifica las mezclas de su entorno en heterogéneas y homogéneas (disoluciones) atendiendo sus características macroscópicas y de nivel partícula, mediante la observación, búsqueda de información y el trabajo colaborativo”, por lo que el docente debe generar estrategias en donde se comparta la responsabilidad los estudiantes dando más importancia al proceso, ello puede lograrse si se hacen juegos de roles, gamificación o hasta cuartos de escape en donde la interacción sea importante, así como la evaluación formativa (Dichev y Dicheva, 2017).
Transversalidad
La transversalidad puede ser comprendida como la vinculación entre disciplinas y áreas del conocimiento, para poder trabajar en proyectos, modelaje de problemas, que tiene una complejidad que cuya solución no es fácil con una sola visión, lo cual se acerca mucho más a los procesos que existen en la vida cotidiana. En el caso de Química II en la segunda unidad podemos encontrar aprendizajes como el A20 que indica el análisis de cómo la Química ha contribuido al mejoramiento de la calidad de vida a través de un caso histórico en la ciencia, al utilizar como ejemplo el desarrollo de un producto farmacéutico en México, lo cual implica un análisis no sólo desde el punto de vista de las reacciones de síntesis, sino una visión histórica y social, por ello es posible realizar una investigación documental sobre el uso en México de las hojas de guayaba, para que luego en el laboratorio los estudiantes puedan hacer una separación de principios activos, con ello se da una relación a los saberes tradicionales, así como la relación con la asignatura de Biología (Naseer y col., 2018).

La asignatura de Química I y II comparten con otras asignaturas del del Área de Ciencias Experimentales, la idea del desarrollo de habilidades críticas y de pensamiento científico que permiten interpretar racionalmente la naturaleza, lo cual implica la interpretación de datos, así como generar conciencia al interactuar con la ciencia la tecnología y el ambiente. En el caso de la asignatura de Biología dentro de Química II el programa permite generar transversalidad con aprendizajes que abordan la reflexión de las funciones biológicas de nutrimentos y alimentos, y ello no significa ver las temáticas se abordarán posteriormente en otros semestres, es más bien recuperar a partir de información investigada qué funciones desempeñan en nuestro cuerpo los nutrimentos y la relación con los alimentos, así como la estructura química de esto. Para ello el docente puede proponer buscar un dulce o refrigerio saludable de los existentes en el mercado que se venden empaquetados, los estudiantes analizarán los ingredientes y contenido energético, para comprarlo contra sus hallazgos en un análisis químico en donde los macronutrimentos principales como carbohidratos simples (azúcares) con reactivo de Fehling y complejos (almidón) con Lugol, proteínas con Biuret y grasas por tinción Sudan III o IV en alimentos específicos. La interpretación y los argumentos que logre el estudiante para identificar si estos snacks son sanos o no, pueden ser publicados usando Tik Tok, y con ello generar información que sea útil para la población y otros compañeros.

Tecnologías de la Información y Comunicación
Dentro de las asignaturas de Química I y II consideran las Tecnologías de la Información y Comunicación, dentro del aula, buscando que se conviertan en Tecnologías del Aprendizaje y de la Comunicación y si es posible Tecnologías del Empoderamiento y la Participación (TEP) (Medina y col. 2023). Pero es importante considerar que deben generar que las tecnologías deben apoyar el Modelo del Colegio, así como el papel activo del estudiante.

Dentro de las actividades se encuentran como productos videos, infografías, y aunque no se señala exactamente una plataforma o aplicación para su realización, es importante señalar que el uso de las mismas permite desarrollar habilidades casi imprescindibles para trabajar en este mundo hiperconectado. Es importante que como docentes se elija de forma correcta qué usar, la herramienta y considerar que ella no necesariamente está peleada con el uso del papel y lápiz.
La tecnología nos puede permitir trabajar en equipo al mismo tiempo desde diferentes celulares o computadoras, pero también tiene la ventaja de generar foros virtuales que sean una extensión del aula presencial, lo que da la posibilidad de videos cortos que apoyen los aprendizajes difíciles, simuladores que ayuden a comprender la abstracción de muchos temas a nivel partícula, así como la expresión de producciones orales siempre acompañado de rúbricas de evaluación que sean detalladas que incluyan la parte conceptual, pero también el desarrollo de habilidades críticas y argumentación.
En el aprendizaje 13 de la primer unidad de Química I, considera que el estudiante debe analiza de forma crítica una problemática relativa al agua, la valora como un recurso indispensable y propone soluciones de manera colaborativa mediante la búsqueda de información documental y de campo, para ello se trabaja a partir de Aprendizaje Basado en Problemas en donde se solicité que los estudiantes identifiquen algún problema relacionado el agua, puede ser contaminación, escases, o disponibilidad, para luego buscar información sobre posibles soluciones y relacionándolo con las características del agua que se han visto en otros aprendizajes, todo ello se puede socializar en plenaria, pero también puede hacer de forma digital con aplicaciones como spatial.io en donde el docente puede construir un museo virtual con las propuestas de los estudiantes, para que estos, usando un Avatar lo puedan visitar (Iparraguirre-Bernaola y Huamán-Huillca, 2023).
Sustentabilidad
La química no puede verse aislada de la sociedad, debe ser valorada como una ciencia que ha permitido mejorar nuestra calidad de vida a través de medicamentos, polímeros, fertilizantes, entre otras cosas, pero debe considerarse que debe tener un manejo sostenible de los recursos naturales, ya que también se encuentra relacionada con la generación de contaminantes y sustancias tóxicas para la salud. En el programa se ofrece una visión amplia donde se considera como objeto de conocimiento, pero también se tienen espacios para a analizarla de forma crítica y responsable (CUAIEED, 2022a).
Ejemplo de ello son temas y aprendizajes relacionados con el cuidado del ambiente y de sí, como el ciclo del agua, la disposición de residuos, la valoración de recursos como el agua, el suelo, aire, el cambio climático, el efecto invernadero, la contaminación por óxidos, la huella de carbono entre otros que hagan comprender al estudiante que la química no es una ciencia aislada de lo social, valorando el impacto positivo y negativo de una misma reacción como la combustión.
Algunos aprendizajes promueven el trabajo en microescala para promover el cuidado de ambiente en primera persona, por ejemplo, el A4 de Unidad de Química I, considera el diseño de un experimento para contrastar la capacidad disolvente, para lo cual podemos usar microplacas y mostrar a los estudiantes ejemplos de separación de estas mismas mezclas realizadas al finalizar la clase o dejarlas para el momento en donde se abordan dichos métodos.
Se debe generar conciencia crítica de los efectos de las acciones humanas en el ambiente, por ello se pueden plantear estudios de casos que estén cercanos a ellos, por ejemplo, la perdida de fertilidad en los jardines del plantel o lugares muy cercanos a su vivienda, con lo cual no sólo se realizara una investigación documental, podría hacerse también entrevistas o visitas al lugar, lo cual llevaría a plantear posibles soluciones que retribuyan a su comunidad.

Perspectiva de género
La perspectiva de género dentro del aula es una herramienta que promueve la consideración de las situaciones, condiciones, aspiraciones y necesidades de mujeres y hombres, así como todas las formas de diversidad sexogenérica, incorporando objetivos y actuaciones específicas dirigidas a eliminar las desigualdades y promover la igualdad. Ello implica que dentro del aula debemos reconocer que existen diferencias, desigualdades, injusticias y violencias, y promovemos pequeñas acciones dentro del aula que hagan la diferencia. En el programa de estudios se consideró usar un lenguaje neutro, que, aunque parezca una acción sencilla, da un espacio para mostrar que ciencia está hecha por hombres y mujeres (CUAIEED, 2022b).
Se puede trabajar en momentos que sea posible sobre la historia de mujeres por ejemplo la importancia del baño maría, hablar de Marie-Anne Pierrette Paulze, sin olvidar a Maria Salomea Skłodowska-Curie, se sugiere que el momento como el 8M el docente sea sensible y haga actividades que tenga relación con las mujeres y la ciencia, por ejemplo, traer casos específicos de mujeres poco conocidas y qué pasaría si su importante contribución no se hubiera dado.
Dentro del Programa de Química II, el aprendizaje A20 de la segunda unidad nos ofrece un espacio para el debate con perspectiva de género ya que sugiere orientar el trabajo a la búsqueda, investigación y sobre anticonceptivos orales, ello puede implicar la discusión sobre el control natal y su historia en México. La mira del docente debe tener lentes que ayuden a entender el momento histórico en el que se dio y los cambios sociales desde una perspectiva de género.

Conclusiones
El programa de Estudios de Química I y II debe ser leído con el suficiente detenimiento para comprender que además de una visión que incluye la visión propia de la química en lo macroscópico, lo manoscopio y lo simbólico, tiene ejes importantes que permiten el desarrollo integral del estudiante y contribuyen al perfil del egreso. El docente cuenta con espacios flexibles que dan cabida a la creatividad y libertad, la cual debe ser usada con responsabilidad.
Fuentes de consulta
- Colegio de Ciencias y Humanidades. (2023, 28 de julio). Guía para la revisión y ajuste de los programas de estudio del Colegio de Ciencias y Humanidades 2023-2024. Gaceta CCH Suplemento.
- Consejo Académico del Bachillerato. (2000). Formación para la ciudadanía: Documento de trabajo. UNAM.
- CUAIEED. (2022a). Cómo incorporar la sustentabilidad en los planes y programas de estudio de la UNAM: Pautas para bachillerato, licenciatura y posgrado. UNAM.
- CUAIEED. (2022b). Cómo incorporar la perspectiva de género (PEG) en los planes y programas de estudio de la UNAM: Pautas para bachillerato, licenciatura y posgrado. UNAM.
- Coronado, D. M., Castilla, J. L. L., Santos, N. J. N., Silva, E. V. C., & Saavedra, D. T. M. (2023). Tecnologías del empoderamiento y la participación en la educación: una revisión sistemática. Universidad y Sociedad, 15(3), 385-394.
- Dichev, C., & Dicheva, D. (2017). Gamifying education: What is known, what is believed and what remains uncertain: A critical review. International Journal of Educational Technology in Higher Education, 14(1), 1-36.
- Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades (2024). Programas de estudio 2024: Química I-IV. UNAM
- Nesser, S., Hussain, S., Naemm, N., Pervaiz, M., & Rahman, M. (2018). The phytochemistry and medical value of Psidium guajava (guava). Clinical Phytoscience, 4(1), 1-xx.
- Iparraguirre-Bernaola, Á., & Huamán-Huillca, M. (2023). Aulas extendidas e inmersivas: Proyectos y proyecciones sobre la educación del futuro en universidades de América Latina. Pangea: Revista de la Red Académica Iberoamericana de Comunicación, 14(1), 71-86.
- Ruiz, J. J., Solbes, J., & Furió, C. (2013). Los debates sociocientíficos: Un recurso para potenciar la competencia argumentativa en las clases de física y química. En IX Congreso Internacional sobre Investigación en Didáctica de las Ciencias (pp. 3126-3131).





