Ciudadanía activa en el aula: Cadena de favores en el TLRIID (Active Citizenship in the Classroom: Chain of Kindness in the TLRIID)

Claudia Nayadeli Reynoso Monterrubio

Licenciada en Ciencias de la Comunicación y maestra en Comunicación Organizacional. Es Profesora de Carrera adscrita al Colegio de Ciencias y Humanidades. Desde hace 16 años imparte las asignaturas de TLRIID I-IV en el  Plantel Vallejo.
nayadeli@hotmail.com

Pedro David Ordaz Arredondo

Licenciado en Comunicación y maestro en Educación Media Superior. Es Profesor de Asignatura Definitivo en el Colegio de Ciencias y Humanidades. Desde hace 15 años imparte las asignaturas de TLRIID I-IV. Adscrito al  Plantel Vallejo y Azcapotzalco.
pedro.david.ordaz@gmail.com

Resumen: El programa del Taller de Lectura, Redacción e Iniciación a la Investigación Documental I-IV integra de forma transversal los saberes fundamentales para la educación integral del estudiantado: la formación ciudadana, la perspectiva de género y la sustentabilidad. Estos saberes tienen el propósito de ir más allá del desarrollo de habilidades lingüísticas, promoviendo una educación orientada a la transformación social (TLRIID, CCH, 2024).
Este artículo reflexiona en torno al pensamiento crítico tomando como referente el cine, la educación y la formación de ciudadanos comprometidos. Plantea la conexión entre el eje de formación ciudadana y el desarrollo del pensamiento crítico para tener una experiencia que trascienda el aula: el proyecto Cadena de favores, iniciativa que surgió de una película y que promueve el trabajo colaborativo, la empatía y la acción comunitaria.
Palabras clave: Saberes transversales, pensamiento crítico, ciudadanía

Abstract: The program of the Workshop on Reading, Writing, and Introduction to Documental Research I-IV integrates the fundamental knowledge for the comprehensive education of students in a transversal manner: civic education, gender perspective, and sustainability. These areas aim to go beyond the development of linguistic skills, promoting an education oriented toward social transformation (TLRIID, CCH, 2024).
This article reflects on critical thinking, using film, education, and the formation of committed citizens as references. It establishes the connection between the civic education axis and the development of critical thinking to create an experience that transcends the classroom: the “Chain of Good Deeds” project, an initiative that emerged from a movie and promotes collaborative work, empathy, and community action.
Keywords: Transversal knowledge, critical thinking, citizenship.

Los ejes transversales en el TLRIID

Los Programas de Estudio del Taller de Lectura Redacción e Iniciación a la Investigación Documental I-IV del Colegio de Ciencias y Humanidades, fueron actualizados en 2024, entre sus principales aportes, destaca la incorporación explícita de los ejes transversales como parte integral de su enfoque educativo. Dichos ejes son: formación ciudadana, perspectiva de género, y sustentabilidad.

Sobre la formación ciudadana, el programa señala: “consiste en el desarrollo de aptitudes, destrezas, comportamientos y habilidades que hagan posible el respeto hacia el otro para integrarlo y así llegar a acuerdos y consensos […] La educación ciudadana no solo es pertinente, sino esencial para cumplir con la misión de nuestro bachillerato y de la Universidad, en el sentido de formar ciudadanos conscientes y comprometidos con la sociedad” (TLRIID, 2024, pp. 7–8).

Esto implica que el objetivo del TLRIID no solamente es fortalecer las habilidades comunicativas y disciplinares del alumnado, sino también formar sujetos críticos y participativos, capaces de escuchar y dialogar. Que puedan analizar problemáticas sociales, como la desigualdad de género y que asuman responsabilidades ambientales.

Como se puede observar, de la formación ciudadana parten los demás ejes transversales. Así, la perspectiva de género, propone que el estudiantado cuestione las estructuras de desigualdad históricas impuestas por una cultura patriarcal, y que reconozca cómo las diferencias socioculturales asignadas a los seres humanos contribuyen o se traducen en injusticias sociales.

Foto: Xavier Martínez

Respecto a la sustentabilidad, el programa subraya que las actividades humanas están causando un daño profundo al planeta, lo cual requiere una postura crítica, informada y responsable. Casos como la crisis hídrica de Ciudad del Cabo (Sudáfrica, 2018), el desabasto en Monterrey (México, 2022) y la baja alarmante del sistema Cutzamala en la Ciudad de México muestran la urgencia de formar conciencia ambiental.

Es pertinente mencionar, que también en los Programas de Estudio de TLRIID I-IV 2024, se promueve utilizar las TIC para producir y consumir mensajes. De tal manera, su uso se propone como una herramienta de empoderamiento, creación y análisis, no sólo como medio de consumo pasivo. De ahí que surge la pregunta ¿Y cómo se puede formar ciudadanos críticos, responsables y propositivos? que puedan crear contenido de forma ética.

Ciudadanía y pensamiento crítico

Para responder lo anterior, necesitamos definir lo que se entiende por ciudadanía. Cázares y Pérez-Castro conciben a este concepto como una “identidad sociopolítica construida a partir de los derechos y las responsabilidades de quien la ostenta” (2013, p. 2). Por su parte, Jelin (1997) explica que el reconocimiento de ser ciudadano se encuentra en función de otras personas con quienes se comparte la nacionalidad, estilos de vida, aspiraciones comunes, valores y responsabilidades. Jelin agrega que este vínculo entre el sujeto individual y los sujetos colectivos propicia la posibilidad de hablar y ser escuchado por las instituciones y organismos políticos. En consecuencia, ser ciudadano es ejercer derechos como votar y tener libertades, pero también implica deberes, que se concretan en la participación en la esfera política y en la exigencia de rendición de cuentas por parte del Estado y las autoridades.

En otras palabras, ser ciudadano o ciudadana implica tener derecho a exigir explicaciones sobre la toma de decisiones que realizan las personas al frente del Estado (autoridades). No obstante, para que la ciudadanía pueda ejercer tal derecho, es necesario una reflexión previa que ponga en duda todas las verdades establecidas que rigen su práctica social.

Por lo tanto, ahora es necesario definir pensamiento crítico y este se entiende como la capacidad de cuestionar las verdades establecidas que rigen la práctica social. Implica una reflexión previa, un pensamiento razonado y una disposición a revisar nuestras creencias y percepciones del mundo.

Esta afirmación surge de las posturas de Lipman (1991) quién lo define como un pensamiento complejo basado en el juicio y el razonamiento, autocorrectivo, sensible al contexto y guiado por criterios. Por su parte, García (1992) lo considera una capacidad autocorrectora que permite observar y rectificar nuestras percepciones de la realidad.

De esta forma, para que una persona ejerza su derecho de exigir explicaciones al Estado o a las autoridades, necesita un pensamiento razonado, analítico y crítico. Ello se logra a través de la educación, en donde los ciudadanos deben ser capaces de ser informados, reflexivos y conscientes de los fenómenos culturales, políticos y económicos que les rodean.

Saunders y Bingham (2000) subrayan que para que lo anterior sea posible se deben “…formar mentes que pueden ser críticas, que puedan verificar y no aceptar todo lo que se les ofrece. El gran peligro de hoy son los lemas, opiniones colectivas, las tendencias ya hechas de pensamiento. Tenemos que ser capaces de oponernos de forma individual, para criticar, para distinguir entre lo que está bien y lo que no” (p.73).

En este sentido, la educación es el camino primordial para formar a esos ciudadanos críticos capaces de examinar el mundo, interpelar y participar activamente (Cázares y Pérez-Castro, 2013, p. 7).

El desarrollo de este tipo de pensamiento es crucial para que los ciudadanos tengan una visión más precisa de la realidad y participen efectivamente en la vida social y política.

Foto: Xavier Martínez
Cine, pensamiento crítico y ciudadanía

El cine es un espejo de la realidad que puede mostrar los valores, tensiones y transformaciones sociales de su tiempo. En este sentido, La sociedad de los poetas muertos (Dead Poets Society, Weir, 1989) no es única, pero es una obra clave para reflexionar sobre la autonomía, la expresión personal y el cuestionamiento de las normas impuestas.

En esta película, Robin Williams interpreta al profesor John Keating, quien enseña a sus estudiantes algo más que literatura: les enseña a pensar por sí mismos a través de la poesía. Uno de los momentos más emblemáticos gira en torno al poema de Walt Whitman dedicado a Abraham Lincoln:

¡Oh capitán! ¡mi capitán!

¡Oh capitán! ¡Mi capitán! Nuestro espantoso viaje ha terminado,
La nave ha salvado todos los escollos, hemos ganado el anhelado premio,
Próximo está el puerto, ya oigo las campanas y el pueblo entero que te aclama,
Siguiendo con sus miradas la poderosa nave, la audaz y soberbia nave;
Más ¡ay! ¡oh corazón! ¡mi corazón! ¡mi corazón!
No ves las rojas gotas que caen lentamente,
Allí, en el puente, donde mi capitán
Yace extendido, helado y muerto.

Keating reflexiona:

“Porque somos alimentos para gusanos, señores. Porque, aunque no lo crean, un día todos los que estamos en esta sala dejaremos de respirar. Nos pondremos fríos y moriremos. Aprovechen el día, muchachos. Hagan que sus vidas sean extraordinarias.”

Esta escena provoca en los jóvenes estudiantes de Keating una transformación: comienzan a cuestionar sus reglas, a pensar con libertad y a formarse como seres críticos, lo que refuerza la argumentación de este trabajo, de que el pensamiento crítico es transformador.

Foto: Xavier Martínez

Por otro lado, en la película Cadena de favores  (Pay It Forward, Leder, 2000), el profesor Simonet lanza una pregunta provocadora a sus alumnos “¿Qué harías para cambiar el mundo?”. Trevor un niño de 11 años y que vive en un contexto familiar y económico difícil responde con una idea simple pero poderosa: ayudar a tres personas de forma desinteresada, pidiéndoles únicamente que hagan lo mismo por otras tres personas. Así nace el proyecto Cadena de favores.

Y aunque la idea parece ingenua, la propuesta trasciende a una serie de acciones que transforman su entorno, demostrando que una sola persona puede iniciar un cambio colectivo.  Con estos elementos, se pone de manifiesto que el pensamiento crítico se forma en la práctica, mediante experiencias que enfrentan al sujeto con la realidad, lo invitan a resolver problemas y a actuar. Marx lo dice mejor en la tesis XI: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. Esta idea se publicó en 1845 en las Tesis de Feuerbach y en 2025 resuena con mucha vigencia.

El cine no sólo promueve la reflexión a través de preguntas profundas: ¿cómo puedo ser útil a los demás?, ¿cómo afectan mis decisiones a mi comunidad?, ¿cómo puedo transformar lo que no me gusta del mundo? También nos puede llevar a la acción, como se explicará a continuación.

Ciudadanía activa: Proyecto Cadena de favores

El eje de formación ciudadana se articula de forma práctica en el proyecto Cadena de Favores, una estrategia didáctica implementada dentro del TLRIID.

Este proyecto se conforma de tres fases. A partir de la experiencia docente, se recomienda que la primera de ellas se trabaje en el semestre impar y la segunda y tercera en el semestre par. A continuación se describe cada una de las fases:

Foto: Pulso CCH Naucalpan

Primera fase: implica que el docente, como lo establece el Modelo Educativo del Colegio, sea un guía que promueva en el aula el pensamiento crítico. Ello a partir de las temáticas de los Programas de Estudio de TLRIID I-IV o de las experiencias que se viven en el aula en el día a día, con el objetivo de reflexionar sobre el concepto de ciudadanía y los jóvenes se sientan motivados y pregunten sobre todo ¿qué pueden hacer o transformar en sus entornos?

Segunda fase: los estudiantes de manera libre conforman equipos de aproximadamente cinco personas. Y fomentan el diálogo para decidir una causa social para apoyar y realizan acciones concretas orientadas al bienestar colectivo.

Tercera fase: cada equipo elabora un video en el que documenta el proceso que vivió, además de reflexionar sobre el impacto de sus acciones, promoviendo la construcción de sentido, empatía y responsabilidad social.

Foto: Pulso CCH Naucalpan

Los resultados del Proyecto hasta ahora han sido motivantes y enriquecedores, pues han promovido una educación integral en los alumnos que los lleva indiscutiblemente a ser mejores ciudadanos que se preocupan y ocupan por diferentes problemáticas como: apoyo a niños en internados, acompañamiento a personas mayores en asilos, entrega de alimentos en hospitales, limpieza de espacios públicos, apoyo a refugios de animales, recolección de reciclables para apoyar causas sociales, embellecimiento de áreas verdes, acciones de reconocimiento a mujeres en espacios comunitarios.

La experiencia, inspirada en la película Cadena de favores, muestra cómo la escuela, a través de la acción-reflexión, puede incidir positivamente en la transformación de la realidad.

A continuación se presentan algunos testimonios de alumnos que participaron este año en el Proyecto.

Foto: Pulso CCH Naucalpan
  • Entrega de alimentos en hospital

“Nuestra cadena de favores más allá de entregar un alimento, es una forma simbólica en la cual quisimos entregar un consuelo, una muestra de empatía y reconocimiento al esfuerzo a la incertidumbre o al cansancio por el que pasan, que a veces pasa por desapercibido ante la sociedad.  Este gesto es una forma de recordarles  que “no están solos”.

  • Refugio de animales

“En este refugio de animales, la señora necesitaba de mucha ayuda para poder tener un espacio digno para los perros, el año pasado le confiscaron a la mayoría de ellos por una falsa denuncia, ello hizo que se deprimiera y por su estado de ánimo no podía limpiar con tanta regularidad porque los problemas mentales se ven reflejados en el espacio en donde convivimos diariamente. Así que cuando nosotros llegamos al refugio la animamos y fue motivación para empezar a limpiar el lugar, las transportadoras y ponerlo bonito. A nuestro proyecto se sumo otro equipo que deseaba ayudar también a animales y juntos pudimos hacer un mejor trabajo”.

Foto: Pulso CCH Naucalpan
  • Limpieza de puentes

“Este proyecto fue significativo para nosotros debido a que queríamos crear conciencia en la gente aledaña al CCH, sobre mantener y propiciar la limpieza de los puentes cercanos a las instalaciones, los cuales son usados por los estudiantes. Cuando lo realizamos varias personas nos felicitaron e incluso ayudaron a recoger basura”.

  • Áreas verdes

“Nuestro equipo decidió llevar a cabo la plantación de kalanchoes en una de las áreas verdes del plantel para embellecer el entorno escolar. Elegimos mejorar el aspecto visual de una zona verde que se encontraba en estado de abandono, con el objetivo de crear un espacio más agradable y armonioso para la comunidad estudiantil. Colocamos la abreviatura “TLRIID” utilizando plantas, como una forma simbólica de rendir homenaje a la asignatura que motivó esta actividad. Esta intervención se realizó estratégicamente frente al edificio donde se imparte el taller, resaltando su importancia dentro de nuestra formación académica y reconociendo el compromiso con la enseñanza y la formación en valores”.

Foto: Pulso CCH Naucalpan
  • Reconocimiento a mujeres

“El propósito de realizar este proyecto fue para resaltar la importancia de la figura femenina en la sociedad. Nos dimos cuenta que las mujeres muchas veces suelen priorizar a otras personas antes que atender sus propias problemáticas por ello decidimos “dar un apapacho”, nos fuimos a lugares públicos y les regalamos una mascarilla para sus rostros acompañada de una frase que fuera motivante. También teníamos un cuaderno en que si ellas querían podían escribirnos algo, y nos pusieron cosas muy importantes para nosotros como lo siguiente: Un gesto amable, una palabra de aliento o simplemente escuchar puede marcar una diferencia que no imaginas”.

Foto: Pulso CCH Naucalpan
  • Apoyo a niños

“La visita a un internado de niños quedará grabada en nuestros corazones, sus rostros tiernos nos recibieron con esperanza. Llevábamos algunos materiales, juguetes y alimentos pero lo más valioso fue nuestro deseo de conectar con ellos de abrazarlos y hacerlos felices. Escuchar sus historias, las cuales son bastante tristes y ver como esperan un gesto de cariño fue profundamente conmovedor. Al estar con ellos, se acercó Zoé, quien nos abrazó y nos dijo: “gracias por venir, hoy fue el mejor día de mi vida”. A veces no se trata de cambiar el mundo entero sino el mundo de una sola persona y eso ya es mucho. Salimos de ahí con el alma llena y el compromiso de volver porque cuando uno da desde el corazón recibe mucho más de lo que uno se imagina”.

Foto: Pulso CCH Naucalpan
Foto: Pulso CCH Naucalpan
  • Visitas a asilo

Basados en la experiencia personal de algunos de los integrantes del equipo nos dimos cuenta de lo triste y complicado que debe ser para los adultos mayores que padecen enfermedades que los limitan. El tener que lidiar con las dificultades, lo solos que deben sentirse en un asilo, lejos de su familia, tener que aceptar que ya no pueden vivir como antes, que ya no pueden caminar bien, casi no escuchan, que ya no pueden moverse como antes. Nosotros queríamos cambiar eso, queríamos hacerles compañía y que supieran que no es malo estar ahí, un lugar en el que pueden ser aceptados y recibir los cuidados que necesitan, ayudarlos a salir de la rutina diaria, tan monótona y aburrida. Fue conmovedor convivir con ellos, conocerlos y verlos divertirse cuando los visitamos.

Foto: Pulso CCH Naucalpan
Foto: Pulso CCH Naucalpan
Conclusión

Los saberes transversales en el TLRIID – especialmente la formación ciudadana- se constituyen como elementos fundamentales para una educación crítica, activa y solidaria. El proyecto Cadena de Favores es una muestra tangible de cómo la escuela puede trascender el aula y convertirse en un espacio de transformación social.

Al vincular esta experiencia con propuestas culturales como Cadena de favores y La sociedad de los poetas muertos, se fortalece la idea de que el arte, el cine y la literatura no solo son objetos de estudio, sino también disparadores de conciencia, inspiración para actuar y caminos para formar mejores seres humanos.

Fuentes de consulta
  1. CCH. (2024). Programas de Estudio 2024. Área de Talleres de Lenguaje y Comunicación. Taller de Lectura, Redacción e Iniciación a la Investigación Documental I-IV. México: UNAM-CCH.
  2. Cazares L. y Pérez-Castro E. (2013). ¿Existen mecanismos para formar ciudadanos críticos?  http://reflexionesmarginales.com/3.0/17-existen-mecanismos-para-formar-ciudadanos-criticos/
  3. Jelin. E. (1997). Igualdad y diferencia: dilemas de la ciudadanía de las mujeres en América Latina. Buenos Aires: Ágora.
  4. García, F. (1992). Aprender a pensar: en busca del sentido. http://filosofiaeinfancia.org/wpcontent/uploads/2017/02/aprender_a_pensar_-en_busca_del_sentido.pdf
  5. Leder, M. (2000). Cadena de Favores. Estados Unidos: Bel Air Entertainment Tapestry Films.
  6. Marx, Karl y Engels, Friedrich. (1975). Tesis sobre Feuerbach y otros escritos filosóficos. México: Grijalbo.
  7. Weir, P. (1989). La sociedad de los poetas muertos. Estados Unidos: Touchstone Pictures